La Biblia en un Año

Día 173

Salmos 100-102

Capítulo 100

1Salmo de alabanza. CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la tierra. 2Servid á Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo. 3Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 4Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre. 5Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.

Capítulo 101

1Salmo de David. MISERICORDIA y juicio cantaré: á ti cantaré yo, oh Jehová. 2Entenderé en el camino de la perfección cuando vinieres á mí: en integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. 3No pondré delante de mis ojos cosa injusta: aborrezco la obra de los que se desvían: ninguno de ellos se allegará á mí. 4Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado. 5Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; no sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso.

6Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: el que anduviere en el camino de la perfección, éste me servirá. 7No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. 8Por las mañanas cortaré á todos los impíos de la tierra; para extirpar de la ciudad de Jehová á todos los que obraren iniquidad.

Capítulo 102

1Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. JEHOVÁ, oye mi oración, y venga mi clamor á ti. 2No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina á mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate á responderme. 3Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados. 4Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan. 5Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado á mi carne.

6Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el buho de las soledades. 7Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado. 8Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado. 9Por lo que como la ceniza á manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro, 10A causa de tu enojo y de tu ira; pues me alzaste, y me has arrojado.

11Mis días son como la sombra que se va; y heme secado como la hierba. 12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, y tu memoria para generación y generación. 13Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado. 14Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión. 15Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria;

16Por cuanto Jehová habrá edificado á Sión, y en su gloria será visto; 17Habrá mirado á la oración de los solitarios, y no habrá desechado el ruego de ellos. 18Escribirse ha esto para la generación venidera: y el pueblo que se criará, alabará á JAH. 19Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos á la tierra, 20Para oir el gemido de los presos, para soltar á los sentenciados á muerte;

21Porque cuenten en Sión el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalem, 22Cuando los pueblos se congregaren en uno, y los reinos, para servir á Jehová. 23El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días. 24Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años. 25Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos.

26Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados: 27Mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán. 28Los hijos de tus siervos habitarán, y su simiente será afirmada delante de ti.

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